Protesta social: Encuestas revelan lapidaria evaluación del gobierno

Duras críticas a medidas paliativas de Piñera para aplacar las históricas protestas en las calles. Cámara de Diputados aprobó en general proyecto de las 40 horas.

Marchas, marchas, marchas... Marchas igual de multitudinarias, manifestaciones que se suceden una tras otra. Grandes concentraciones en Plaza Italia, Plaza Ñuñoa, Puente Alto, Maipú, Conce, Valpo, Temuco, Arica, Valdivia... en fin. Todo lo anterior explica el demoledor apoyo ciudadano a las protestas.

Si bien la tónica general es la manifestación pacífica y familiar, se suman las denuncias de abuso y exceso de fuerza. Un efectivo militar fue formalizado en Concepción por dispararle a quemarropa a un trabajado que volvía a casa. Hay denuncias y querellas por abuso sexual, y en carabineros niegan que sea parte de una doctrina.

En el Congreso se produjo un fuerte cruce entre el director de la PDI y el director del Instituto Nacional de Derechos Humanos, y la alta comisionada para los DDHH de la ONU, Michelle Bachelet, anuncia el envío de una misión a Chile. En tanto, el ministro de Economía, Juan Andrés Fontaine, ofreció disculpas por haber recomendado madrugar a los usuarios.

En todas partes salieron a la calle a demostrar la disconformidad que siente la población ante las medidas anunciadas por el Presidente Piñera, duramente criticadas por centros de estudio.  Aunque algunos dijeron que era iluso suponer que un hombre de derecha afectaría los intereses de los empresarios.  

En Valparaíso, en tanto, se aprobó la idea de legislar el proyecto de reducción de jornada laboral a 40 horas. En Santiago, en tanto, comienzan a operar parcialmente cinco líneas del Metro. 

Multitudinaria fue la nueva marcha de los ciudadanos por un nuevo pacto social por la Alameda. En realidad, todas las marchas fueron multitudinarias, absolutamente todas. Chile se volcó a la calle para manifestar que no está muy de acuerdo con el anuncio de Piñera para calmar la indignación popular.

Indignación es la que causaron las imágenes y denuncias de violencia indiscriminada en contra de manifestantes. Incluso se habla de casos de tortura en el Metro Baquedano. El ministro del Interior, Andrés Chadwick, fue al Congreso y dijo que no tenía ninguna responsabilidad política en casos de muertes a manos de agentes del Estado. Su comparecencia fue motivo de una fuerte polémica en la Cámara de Diputados.  Y claro, seguro contribuyó a crispar los ánimos. Hubo nuevos hechos de violencia, pero también momentos de esperanza, como la unión de los hinchas de Colo Colo y Universidad de Chile.

 

RELACIONADOS